Lo que Es y NO es la INSTRUCCIÓN DIFERENCIADA según Carol Ann Tomlinson.

Carol Ann Tomlinson, es tal vez una de las mejores maestras que han existido. A lo largo de su carrera y durante sus estudios de doctorado en educación, siempre tuvo la “espinita” de “cómo hacer para llegarle a los estudiantes, si cada que se enfrentaba a un grupo nuevo sabia que  no podía pretender que fueran todos parecidos y mucho menos que aprendieran parecido”. A partir de ahí, ha dedicado toda su amplia carrera al estudio e implementación de la Instrucción Diferenciada como herramienta; herramienta que hoy por hoy debe ser imprescindible en todo salón de clase. Opina entonces, que lo  recomendable, es aceptar que hay muchas similitudes entre los alumnos, PERO tomar las diferencias como claves para la enseñanza y el aprendizaje.

A este respecto expresa “lo que tenemos en común o compartimos  es lo que nos  hace humanos, pero lo que nos diferencia, es lo que nos convierte en individuos”. Plantea entonces desde la Instrucción Diferenciada el brindar a los alumnos oportunidades para que les sean presentados diferentes caminos para: adquirir contenido (qué aprenden), para procesar la información (cómo le encuentran sentido) y para generar  productos o resultados (cómo demuestran que han aprendido).

Sin embargo, es difícil imaginarse o acceder a un tipo de instrucción diferenciada cuando lo que aprendimos,  como lo aprendimos y como nos siguen en ocasiones enseñando es indiferenciado. De ahí que la Dra Tomlinson haga ciertas apreciaciones sobre lo que NO ES la instrucción diferenciada con el fin de llegar a una aproximación de  lo que SÍ ES.

La Instrucción Diferenciada No ES  hacer más difícil una tarea a los alumnos avanzados o más fácil a aquellos que tiene dificultades. La solución tampoco está en dejar  que un alumno al que  le cuesta trabajo contestar una pregunta de un examen la deje sin contestar porque nunca entendió la información, sobre todo  si el contenido es relevante para su aprendizaje. Es verdad que  esto refleja una preocupación por parte del maestro para que cada alumno tenga trabajo dependiendo de sus fortalezas, pero en el fondo estas “mini-diferenciaciones”  no son suficientes para trabajar con la diversidad y la individualidad.

NO ES la educación individualizada o la instrucción individualizada que clamamos en los 70’s y que aun hoy ciertos colegios predican como estrategia de admisión. El hecho de dar por ejemplo una lectura diferente a cada uno, lo único que trae en si es un cansancio exagerado del maestro al tener que corregir. Es cierto que la instrucción diferenciada plantea muchas avenidas o caminos para el aprendizaje, pero bajo ningún punto de vista se asume como un nivel para cada alumno. Cree en que hay información valiosa y poderosa para todos, de ahí que en ocasiones se trabaje con todo el grupo, en otras con grupos pequeños y en muchas otras con cada individuo. Esto no solo mueve a cada estudiante desde sus propias habilidades y particularidades de entendimiento y comprensión, sino que fomenta la construcción de comunidad dentro del grupo.

NO ES una simple manera de agrupar de manera homogéneamente a los estudiantes.  Todavia existe la teoría de dividir a los alumnos por grupos de acuerdo a sus habilidades, y así perduran a lo largo del año.  Cuando hay un salón diferenciado los grupitos se forman encambio,  con alumnos que son fuertes en unas áreas, y presentan desventajas en otras áreas. Los sub-grupos van cambiando de acuerdo a la actividad específica que se está trabajando. El maestro que trabaja con grupos flexibles también comprende que algunos estudiantes pueden iniciar una actividad con algo de dificultad y posteriormente alcanzar un ritmo que los lleva a ir mucho más allá de lo que se pensaba,  podían lograr. Así mismo hay otros alumnos que aprenden, pero más lento. En ocasiones así, el maestro sabe que  debe asignar los grupos para el mayor aprovechamiento de los alumnos, y en otras debe dar libertad a que sean los alumnos los que conformen sus propios grupos de trabajo. Esto a su vez, es una gran oportunidad para el maestro de observar su clase y los perfiles de sus alumnos, pues descubre  que hay quienes desean trabajar de manera independiente mientras que  otros prefieren trabajar en pares o en grupos de tres por ejemplo.

NO ES y no tiene que ser caótica, para ponerlo en sus propias palabras la Dra Tomlinson lo resume como “Contrario a lo que mucha gente cree, los maestros que han trabajado con Instrucción Diferenciada reportan que tienen buen control de grupo mientras trabajan con tareas diferentes con sus alumnos”. Se parte de la base de que las actividades generan interacción y por ende  tienen en cuenta en su planeación que el alumno se mueve por todo el salón de clases con un propósito y mantiene conversaciones con sus compañeros, lo cual no causa ni desorden ni falta de disciplina. Es el maestro quien dirige las secuencias de los eventos en los cuales se debe suceder el aprendizaje.

Una vez rotos  entonces los paradigmas se trabaja sobre lo que ES la Instrucción Diferenciada. Para comenzar y sin cabida a la equivocación, se debe afirmar que ES la herramienta educativa por excelencia. No se puede concebir el aprendizaje sin la diferenciación.

ES más cualitativa que cuantitativa. Sólo ajustar la cantidad de la tarea será generalmente menos efectivo que ajustar la naturaleza de la tarea para que responda a las necesidades reales y diversas de los alumnos.

La Instrucción Diferenciada ES proactiva. En un salón de clase diferenciado, el maestro asume la naturaleza y diversidad de sus alumnos. Por lo tanto, proactivamente PLANEA  una variedad de formas de aprender y de expresar lo aprendido. Aunque todavía es necesario que defina detalles en cuanto a la instrucción de los alumnos de manera individual, como ya tiene disponible diferentes opciones de enseñanza basadas en su experiencia de los diferentes estilos de aprendizaje y las diferencias individuales, la posibilidad es mayor  de que pueda proveer experiencias de aprendizaje apropiadas para los diferentes alumnos.

ES la que provee MULTIPLES maneras de aproximarse al conocimiento, desde el contenido (lo que se aprende), desde los procesos (cómo se aprende) y desde el producto (como se demuestra lo aprendido). La constante es siempre promover el crecimiento de los estudiantes, acorde a su potencial.

Como se menciono anteriormente, ES siempre una combinación entre la instrucción para toda la clase, los pequeños grupos y la instrucción individualizada. La instrucción individualizada garantiza una comprensión clara y le muestra al maestro el nivel del alumno y su línea de desarrollo. Enriquece la evaluación formativa. De aquí que ES y ESTA fijada en la evaluación. La evaluación desde este enfoque, no es algo que se suceda al final de la unidad, acontece todo el tiempo. Le permite al maestro ajustar su instrucción y “planear acorde para el siguiente viaje”.

ES 100 %  centrada en el alumno. Cada uno de nosotros puede dar fé, de que se aprende  mejor cuando las experiencias de aprendizaje nos involucran, son relevantes e interesantes. Sin embargo y dadas las diferencias individuales  no todos los alumnos encuentran  los caminos igual de interesantes, relevantes y atractivos. La enseñanza o Instrucción  diferenciada implica siempre  que los nuevos aprendizajes estén construidos sobre aprendizajes previos que no todos los alumnos poseen en un mismo nivel.

El alumno es y seguirá siendo la razón de ser de las instituciones y de los maestros, por esto es fundamental darle paso a la instrucción diferenciada como herramienta diaria, abandonando definitivamente la idea falsa de una  “talla única para todos”.

María Isabel García
Psicóloga Invitada

Desde el Preescolar del Gimnasio Moderno

Desde el preescolar del Gimnasio Moderno, quiero compartir con ustedes una visión que nos enriquece en nuestra labor diaria como padres. Es una mirada que nos alienta a seguir siendo cada vez más cercanos a nuestros hijos e hijas y nos anima a seguir construyendo modelos más humanos y sensibles de ser hombres.

Alberto Acosta Arango
Psicólogo Pre-escolar Gimnasio Moderno
AlbertoAcosta@GimnasioModerno.edu.co

Para los hombres tener hijos es muy fácil, y hasta divertido, 
ser papá es un poco más complicado y paternar es todo un reto (1)

Javier Omar Ruiz Arroyave(2)
Colectivo Hombres y Masculinidades.

Los hombres nos hacemos hombres en Colombia, bajo un sistema patriarcal. Este sistema determina que los “verdaderos” hombres tienen que ser duros, agresivos, desconectados de su mundo interior, preocupados ante todo por el mundo exterior, poco expresivos emocionales, rígidos para la ternura, aventureros en el “amor”, “mujeriegos”, desprendidos de los hijos e hijas, y creyendo que como somos los “dueños” del mundo, podemos hacer “lo que nos de la gana”.

A este modelo de hombría corresponde, para que pueda ser “compatible” y como “media naranja”, un modelo de mujer sumisa, dedicada a los hijos, con alto sentido del cuidado de los demás, fieles, y que sienten que están para ser protegidas y ser conquistadas, y si se desempeñan en la vida pública (estudio y trabajo), no pueden “descuidar sus” responsabilidades en el hogar.

Pero primero el movimiento social de las mujeres, y luego algunos grupos de hombres que van surgiendo, han venido cuestionando este modelo patriarcal y han venido reivindicando otras posibilidades. Las mujeres cada vez más logran espacios sociales, políticos y económicos en la búsqueda de igualdad y equidad. Los hombres, por su parte, han empezado a ver que es necesario reconectarse con la condición humana, para conquistar el derecho a la ternura, a la expresividad emocional, a ser pacíficos, a ser cuidadores, a ser solidarios.

Una de dichas reivindicaciones es la del derecho a PATERNAR, es decir, el derecho de los hombres que son o quieran ser padres, a ejercer de manera consciente, deliberada y proactiva, roles de crianza y cuidado de los hijos e hijas.

Esto significa que los hombres pasan del “yo te ayudo”, a “a mí también me corresponde”; del “me tocó asumir”, a “decido ser papá de mis hijos e hijas”.

Por eso no es lo mismo ser papá, como “el resultado de un hecho biológico”, a asumirse papá como acto social, afectivo y corporal de serlo.

Para llegar a este punto hay que trabajar mucho en la línea de aliviar a los hombres-papás de la obligación de cumplir los mandatos patriarcales, de desculpabilizarlos por atreverse a ser o a querer ser diferentes, y de fortalecerlos para que en un ejercicio de paternaje no se sientan solos.

Hay que llevar a que los hombres se den cuenta del impacto que tiene en niños y niñas, el significado de miles de padres ausentes emocional, afectiva y/o físicamente, en gran medida amparados en patrones de construcción masculina que les limita la posibilidad de entender la importancia que tiene para ellos mismos, y para sus hijos e hijas, el ejercicio de paternar.

Los niños y las niñas del país están creciendo sin el acompañamiento cercano y cálido de su padre; miles y miles de adolescentes se encaran a la vida sin el apoyo de quien debería estar en sus vidas como experiencia de gozo y gratificación. Por el contrario, van creciendo con sentimientos de dolor o de rencor por los silencios prolongados de cuerpo y de sentimientos de aquel que en los imaginarios sociales, ya es aludido desde la carga que tiene la afirmación de que “papá es cualquier h.p….!” (mientras que “madre es una”).

A lo que llama esta dura frase, es a reconocer una historia de generaciones en la que los hombres han sido más maltratadores que amadores, más abusadores que amparadores, más un referente de violencia que de amor. Han sido, en la más típica conducta masculina, “luz de la calle y oscuridad de la casa”.

Las muchas estadísticas del país nos hablan de esta realidad, por lo menos en los aspectos que pueden cuantificarse (padres abandonadores, maltratadores, abusadores sexuales, etc). Los otros, los más profundos, siguen transcurriendo en el alma y en los cuerpos de las generaciones en crecimiento. La dimensión de la que hablan los números y la que se esconde tras de lo que ellos significan, deben atenderse urgentemente, porque de lo contrario, las heridas del padre ausente, se seguirán traduciendo en ese 85% de muertes que produce la violencia cotidiana en Colombia.

Se trata entonces de iniciar la búsqueda de otros caminos para crecer en nuevas masculinidades, permitiendo que los hombres se atrevan a ser humanos, simple y sencillamente humanos; humanos que quieren de verdad y que pueden relacionarse con las mujeres en condiciones de igualdad, que acarician y se dejan acariciar, que se permiten sentir, que se permiten consentir entre amigos, que se permiten jugar cercanamente con los hijos, no importando su edad, etc. Hombres humanizados que puedan disfrutar de todo su cuerpo, que establezcan la identidad sobre lo que somos en nuestra totalidad y no sobre formas de comportamiento deshumanizadas y arbitrarias.

Humanos que no sienten menoscabada su identidad por el hecho de quitarse de encima el modelo de hombre que a todos y a todas nos ha llevado a la guerra contra la vida y contra nosotros mismos, contra los afectos y la expresividad, contra los propios seres queridos que muchos hombres dicen amar.

La apuesta es por las múltiples facetas de la paternidad:

  • Paternidad que habla: Que se comunica, que expresa sentimientos, que puede decir “te amo” muchas veces y siempre.
  • Paternidad que mira: Que no esquiva la mirada directa, que de deja ver desde adentro y que por eso puede mirar hasta adentro de los corazones.
  • Paternidad que toca: Que es capaz de caricias sanadoras, acogedoras, respetuosas de límites, de dar masajes, de hacer cosquillas, de tomar de la mano, de abrazar. Una paternidad que acariña, que acaricia con cariño.
  • Paternidad que escucha: Que así como puede tener el don de la palabra, tiene el de la escucha, el de oír sin condenar, sin juzgar, sin culpabilizar. Escucha sanadora porque permite que las hijas y los hijos, en el intercambio, descubran sus respuestas.
  • Paternidad que juega: Que se divierte, que goza de los hijas y de las hijas porque disfruta su cercanía, sus pilatunas, sus “a que no me alcanzas”, sus carcajadas, sus besos llenos de babas.
  • Paternidad que ríe y que llora: Que expresa libremente sus emociones, y que cuando son las del descontento o la rabia, sabe expresarlas y darles salida sin que sus hijas e hijos deban cargar con ellas ni en su corazón ni en su piel.
  • Paternidad de “tripas”, de vientre: Que tenga la capacidad de sentir desde su adentro, y de palpitar con los pálpitos de sus hijos e hijas, que pueda sentir en su cuerpo lo que a los hijos e hijas les duele, les alegra, les preocupa, les indispone.

En fin, paternidad de corazón y de piel.

Bibliografía:

  • [1] Artículo bajado de http://es.scribd.com/doc/61505646/Paternar-Es-Todo-Un-Reto, 25 de octubre
    de 2011.
  • [2] Pedagogo. Postgrados en Educación. Líneas de trabajo: Habitantes de la Calle, y Género – Masculinidades. Presidente del Colectivo Hombres y Masculinidades. Presidente Campaña del Lazo Blanco de Lucha contra la Violencia a las Mujeres – Bogotá. Actividad laboral con: Entidades Naciones Unidas (PNUD, OIM, ACNUR), entidades estatales (Secretaría Gobierno, Bienestar Social), entidades privadas (Fundación Restrepo Barco, Corporación Extramuros, Diakonía – Suecia), entre otras.

¿Cómo Estimular a nuestros hijos para que nos hablen sobre el colegio?

Cuando nuestros hijos llegan a casa después de su rutina escolar, generalmente les preguntamos ¿cómo te fue en el colegio? Esperando con esto tener una completa crónica de lo que vivieron, sintieron, aprendieron y jugaron durante el día. Lo cierto es que generalmente quedamos despachados sin pena con un lacónico y monosilábico “bien”, que por supuesto da por terminada la conversación y   nos deja frustrados  por la imposibilidad de comunicarnos con ellos de manera asertiva y eficaz.

¿Cómo romper entonces este ciclo? ¿Cómo establecer con nuestros hijos diálogos productivos que nos permitan saber cómo y en que están en el colegio?Es importante saber que,  por lo general,  los niños y los adolescentes  tienden a contestar de manera corta para evitar largas discusiones y conversar sobre sí mismos, no son muy proclives a compartir  información sobre ese su espacio  propio: el colegio.    Aquí unos “tips” para lograr hablar con nuestros hijos sobre su vida en el colegio y no fallar en el intento:

  • Es importante hacer preguntas abiertas, es decir, que no se puedan contestar con monosílabos como cómo lo son: ¿cómo te fue hoy en el colegio?  ¿Entregaste la tarea?  Es mejor hacer preguntas abiertas como:   ¿Qué tema trabajaron hoy en ciencias? ¿Qué fue lo que más te gusto del día de hoy?  ¿Qué hiciste con tus amigos en el recreo?
  • El colegio no es un lugar en el que sólo pasan cosas alrededor del conocimiento, es también un ambiente de desarrollo de lo personal, lo social y lo emocional; por lo tanto,  hablar sobre lo que paso durante el día en él, también debe ser un tema de conversación con nuestros hijos.  Preguntas como ¿quién es tu mejor amigo este año? ¿por qué? ¿Quiénes son tus otros amigos?
  • Escuchar cuidadosamente a nuestros hijos y pensar en lo que nos están contando o respondiendo, hará que inevitablemente tengamos más preguntas que hacer para promover una profunda y activa conversación.
  • Una vez ellos estén interesados en compartir información con nosotros,  podemos invitarlos a explorar y expresar sus sentimientos haciendo preguntas como: ¿Por qué te gusta o te disgusta tal o cual materia?  ¿cómo te sientes cuando obtienes una mala nota en algebra?
  • Lo más importante es lograr que ellos deseen compartir información con nosotros.  Lo primero que debemos hacer es mostrarnos atentos pero sobre todo respetuosos de lo que nos están contando. Por eso juzgar, criticar o sobrestimar el tema del colegio hará que ellos pierdan el interés por compartir sus experiencias.
  • Busquemos siempre dar una retroalimentación positiva sobre lo que nuestros hijos nos cuentan sobre su vida escolar, esto les hará entender que pueden contar con nosotros y que no vamos a criticar o moralizar lo que nos cuentan y comparten sobre el colegio.

Tatiana Arboleda Bonnett
Coordinadora Departamento de Psicología Gimnasio Moderno
TatianaArboleda@GimnasioModerno.edu.co

Tomado de “¿How do we encourage our children to talk about school?.  Mt Slesse Middle School Pamphlet Series. Canadá.

Tengo un niño ƎspƎcial en el aula ¿Qué hago?

El ser maestro invita a una reflexión constante, a reinventarse a diario. Las nociones, los conceptos, los métodos y las estrategias que cada uno de nosotros tenemos de nuestra labor, toman un significado distinto con cada uno de los grupos y personas que encontramos al abrir la puerta del salón. Por  más planeada que se tenga la clase, el desarrollo y el final son generalmente inciertos. La invitación es a dejarse sorprender sin perder el norte, habilidad que el maestro debe desarrollar a diario, al momento de abrir la puerta, detener la mirada y encontrarse con ese niño de quien sus colegas le han hablado, a quien describen como un estudiante que tiene necesidades especiales de aprendizaje.

Lo primero que se podría que decir, es que la experiencia de tener un niño con necesidades educativas especiales en el aula, se puede convertir en una oportunidad de crecimiento profesional y personal; ahora bien, a esta premisa le caben otros sentimientos y pensamientos, por ejemplo, el de tener miedo, inquietud y hasta un poco de angustia. La buena noticia, es que si esto último le comienza a suceder, quiere decir que usted maestro, ha notado a este estudiante y ese es el primer paso.

Este estudiante desde ahora hará parte de su clase, y por lo tanto estará presente en sus planeaciones, talleres y evaluaciones; él lo hará pensar en nuevos caminos, distintas metas y otras herramientas que tal vez no hubiera conocido ni usado de no ser por él y su particular proceso de aprendizaje. He aquí una guía que le  puede ayudar a ver, sentir y comprender a este estudiante:

  • Hágase una imagen propia del estudiante, tome en cuenta su percepción, crea en su experiencia e intuición de maestro para hacerse una idea genuina de él.
  • Aproveche la oportunidad de hacer una gran diferencia en la vida de su estudiante. Averigüe cuáles son sus potencialidades e intereses y hágale saber que a usted le importa.
  • Revise el proceso con el que viene de años atrás o si es el caso, colegio  anterior.  Evaluaciones, diagnósticos y observaciones ya realizadas, con el fin de identificar las áreas específicas en las cuales tiene dificultad.
  • Infórmese lo que más pueda a cerca de su dificultad, discapacidad o condición.
  • Propicie  un trabajo interdisciplinar  con especialistas, otros maestros y familia; recurra al Programa de Integración y Flexibilización.
  • Tenga en cuenta que los métodos usados por sus colegas le pueden servir como base para desarrollar los suyos propios.
  • Revise y acomode el Programa Individual de Aprendizaje (PIA) del estudiante, allí encontrará una ruta que le servirá como base, además usted podrá alimentar el programa de estrategias nuevas.
  • Dentro de éste proceso, identifique cuál estilo de aprendizaje y el canal perceptual (auditivo, visual, olfativo o Kinestesico) con el que el estudiante muestra más eficiencia y se siente más cómodo; téngalo presente en sus estrategias para potenciar el acercamiento al conocimiento.
  • Establezca objetivos a corto, mediano y largo plazo.
  • Las acomodaciones (de ambiente, de instrucción y de evaluación)  van de la mano de cada uno de los estudiantes, no a todos les funciona la misma estrategia; sin embargo, existen algunas que le pueden convenir a cualquier alumno. Estas  son:

- Anticiparle el logro esperado de la actividad.
- Fomentar el uso diario de la agenda.
- Dar apoyos visuales y/o auditivos según sea sus necesidades.
- Permitirle que se siente cerca del maestro y/o cerca del tablero.
- Bajar al máximo posible la cantidad de estímulos externos.
- Dividir las tareas en etapas más pequeñas y acompañarlas de instrucciones verbales  y/o escritas.
- Motivarlo y reconocer sus logros.
- Darle más tiempo para completar el trabajo escolar, pruebas o evaluaciones.
- Desarrollar nuevas habilidades de estudio y estrategias para el aprendizaje.

Ahora bien, si usted decide aprovechar e implementar estas estrategias, es probable que no desaparezca del todo la angustia; como también es posible que aparezcan otras cuestiones: ¿si estará sirviendo?, ¿y ahora qué?, ¿hasta cuándo?; sin embargo, trabajar en equipo, establecer una guía, mantenerse informado y seguirse cuestionando, es uno de los caminos más exitosos al momento de hablar de inclusión en educación y de re-significación de la labor docente. Así las cosas, si tiene un niño con necesidades educativas especiales en el aula, intente hacer que el desarrollo de los procesos de enseñanza y aprendizaje, sea  una  experiencia de ƎspƎcial significado.

Marcela Monroy Parra
Maestra Aula Alterna Gimnasio Moderno
MarcelaMonroy@GimnasioModerno.edu.co

Apoyo amoroso y responsable

A pesar de que las familias hayan variado en su configuración, sus funciones siguen siendo las mismas. Independientemente de su condición, como institución social, el anhelo será siempre que el desarrollo físico, intelectual y emocional esté mediado por el amor entre sus miembros y por la satisfacción de pertenecer a ella. En tal sentido, entre sus funciones más importantes encontramos la de brindar apoyo; el cual se puede clasificar en tres tipos fundamentales: el instrumental, el socioafectivo y el informacional. A continuación se explicará cada uno de ellos:

  • El apoyo instrumental: está referido a las acciones o ayuda material proporcionada en forma de dinero u otros objetos físicos.
  • El apoyo socioafectivo: tiene que ver con  la demostración de amor, el cariño, la estima, la simpatía y la pertenencia al grupo. En este tipo de apoyo, lo primordial es lo vivencial subjetivo: hacerle sentir al otro que es respaldado, querido y respetado. A pesar de no tener efectos objetivamente visibles, contribuye de forma esencial a realzar la autoestima y los sentimientos de valía personal.
  • El apoyo informacional: se refiere a la comunicación de opiniones o hechos relevantes; a enseñar, guiar, orientar y/o aconsejar. Ayuda en la  toma de decisiones y contribuye a ofrecer vías para enfrentar cualquier tipo de problemática.

Es muy difícil determinar cuál de los apoyos mencionados resulta más o menos relevante, pues la efectividad de cada uno de ellos depende de la forma y la situación específica en la que sea utilizado. Asimismo, se debe tener en cuenta que varían a lo largo del desarrollo vital del individuo y también de acuerdo a aquellas circunstancias que lo rodean.

Para ofrecer un apoyo pertinente, se deben tener en cuenta las condiciones del ambiente familiar, pues éste influye de un modo decisivo en los niveles de salud y desarrollo físico, emocional e intelectual del niño. La calidad de las interacciones, los patrones de comunicación y las normas establecidas por la familia, incluidas las acciones educativas encaminadas a la socialización,  pasan a convertirse, de acuerdo con su contenido y características, en agentes de bienestar o, en el peor de los casos, cuando son  inadecuadas, en promotores de las dificultades y /o incapacidades del infante.

De acuerdo con lo dicho, es indispensable que los menores, desde las etapas tempranas de su existencia, sean formados en el complejo ejercicio de “dar y recibir afecto”. Pues así, tienen muchas más probabilidades tanto de ser receptivos frente al apoyo brindado, como de ofrecerlo en etapas posteriores de su desarrollo.

Es importante resaltar que la forma característica en que los padres muestren su amor entre ellos y hacia su hijo, será de gran impacto para determinar el clima emocional de la familia. Cuando los padres se aman y lo manifiestan, el hijo los amará a los dos.

Social y estructuralmente las familias se continuarán transformado y es probable que se alejen de los modelos que tradicionalmente las han identificado o categorizado; mas,  sus funciones, como apoyar adecuadamente a sus miembros, deberán prevalecer, en aras de formar un ser humano cada vez más autónomo, responsable y feliz.

Lourdes Rodríguez
Psicóloga Segunda Sección Gimnasio Moderno
LourdesRodriguez@GimnasioModerno.edu.co

Bibliografía

  • Arés, Patricia. (1990) Mi familia es así. Ciencias Sociales: La Habana, Cuba.
  • Roca, Miguel A. (2000) Apoyo social: su significación para la salud humana. Félix
    Varela: La Habana, Cuba.
  •    ____________  (1999) Elementos básicos de Psicoterapia
    Infantil. Academia: La Habana, Cuba.