Carol Ann Tomlinson, es tal vez una de las mejores maestras que han existido. A lo largo de su carrera y durante sus estudios de doctorado en educación, siempre tuvo la “espinita” de “cómo hacer para llegarle a los estudiantes, si cada que se enfrentaba a un grupo nuevo sabia que no podía pretender que fueran todos parecidos y mucho menos que aprendieran parecido”. A partir de ahí, ha dedicado toda su amplia carrera al estudio e implementación de la Instrucción Diferenciada como herramienta; herramienta que hoy por hoy debe ser imprescindible en todo salón de clase. Opina entonces, que lo recomendable, es aceptar que hay muchas similitudes entre los alumnos, PERO tomar las diferencias como claves para la enseñanza y el aprendizaje.
A este respecto expresa “lo que tenemos en común o compartimos es lo que nos hace humanos, pero lo que nos diferencia, es lo que nos convierte en individuos”. Plantea entonces desde la Instrucción Diferenciada el brindar a los alumnos oportunidades para que les sean presentados diferentes caminos para: adquirir contenido (qué aprenden), para procesar la información (cómo le encuentran sentido) y para generar productos o resultados (cómo demuestran que han aprendido).
Sin embargo, es difícil imaginarse o acceder a un tipo de instrucción diferenciada cuando lo que aprendimos, como lo aprendimos y como nos siguen en ocasiones enseñando es indiferenciado. De ahí que la Dra Tomlinson haga ciertas apreciaciones sobre lo que NO ES la instrucción diferenciada con el fin de llegar a una aproximación de lo que SÍ ES.
La Instrucción Diferenciada No ES hacer más difícil una tarea a los alumnos avanzados o más fácil a aquellos que tiene dificultades. La solución tampoco está en dejar que un alumno al que le cuesta trabajo contestar una pregunta de un examen la deje sin contestar porque nunca entendió la información, sobre todo si el contenido es relevante para su aprendizaje. Es verdad que esto refleja una preocupación por parte del maestro para que cada alumno tenga trabajo dependiendo de sus fortalezas, pero en el fondo estas “mini-diferenciaciones” no son suficientes para trabajar con la diversidad y la individualidad.
NO ES la educación individualizada o la instrucción individualizada que clamamos en los 70’s y que aun hoy ciertos colegios predican como estrategia de admisión. El hecho de dar por ejemplo una lectura diferente a cada uno, lo único que trae en si es un cansancio exagerado del maestro al tener que corregir. Es cierto que la instrucción diferenciada plantea muchas avenidas o caminos para el aprendizaje, pero bajo ningún punto de vista se asume como un nivel para cada alumno. Cree en que hay información valiosa y poderosa para todos, de ahí que en ocasiones se trabaje con todo el grupo, en otras con grupos pequeños y en muchas otras con cada individuo. Esto no solo mueve a cada estudiante desde sus propias habilidades y particularidades de entendimiento y comprensión, sino que fomenta la construcción de comunidad dentro del grupo.
NO ES una simple manera de agrupar de manera homogéneamente a los estudiantes. Todavia existe la teoría de dividir a los alumnos por grupos de acuerdo a sus habilidades, y así perduran a lo largo del año. Cuando hay un salón diferenciado los grupitos se forman encambio, con alumnos que son fuertes en unas áreas, y presentan desventajas en otras áreas. Los sub-grupos van cambiando de acuerdo a la actividad específica que se está trabajando. El maestro que trabaja con grupos flexibles también comprende que algunos estudiantes pueden iniciar una actividad con algo de dificultad y posteriormente alcanzar un ritmo que los lleva a ir mucho más allá de lo que se pensaba, podían lograr. Así mismo hay otros alumnos que aprenden, pero más lento. En ocasiones así, el maestro sabe que debe asignar los grupos para el mayor aprovechamiento de los alumnos, y en otras debe dar libertad a que sean los alumnos los que conformen sus propios grupos de trabajo. Esto a su vez, es una gran oportunidad para el maestro de observar su clase y los perfiles de sus alumnos, pues descubre que hay quienes desean trabajar de manera independiente mientras que otros prefieren trabajar en pares o en grupos de tres por ejemplo.
NO ES y no tiene que ser caótica, para ponerlo en sus propias palabras la Dra Tomlinson lo resume como “Contrario a lo que mucha gente cree, los maestros que han trabajado con Instrucción Diferenciada reportan que tienen buen control de grupo mientras trabajan con tareas diferentes con sus alumnos”. Se parte de la base de que las actividades generan interacción y por ende tienen en cuenta en su planeación que el alumno se mueve por todo el salón de clases con un propósito y mantiene conversaciones con sus compañeros, lo cual no causa ni desorden ni falta de disciplina. Es el maestro quien dirige las secuencias de los eventos en los cuales se debe suceder el aprendizaje.
Una vez rotos entonces los paradigmas se trabaja sobre lo que ES la Instrucción Diferenciada. Para comenzar y sin cabida a la equivocación, se debe afirmar que ES la herramienta educativa por excelencia. No se puede concebir el aprendizaje sin la diferenciación.
ES más cualitativa que cuantitativa. Sólo ajustar la cantidad de la tarea será generalmente menos efectivo que ajustar la naturaleza de la tarea para que responda a las necesidades reales y diversas de los alumnos.
La Instrucción Diferenciada ES proactiva. En un salón de clase diferenciado, el maestro asume la naturaleza y diversidad de sus alumnos. Por lo tanto, proactivamente PLANEA una variedad de formas de aprender y de expresar lo aprendido. Aunque todavía es necesario que defina detalles en cuanto a la instrucción de los alumnos de manera individual, como ya tiene disponible diferentes opciones de enseñanza basadas en su experiencia de los diferentes estilos de aprendizaje y las diferencias individuales, la posibilidad es mayor de que pueda proveer experiencias de aprendizaje apropiadas para los diferentes alumnos.
ES la que provee MULTIPLES maneras de aproximarse al conocimiento, desde el contenido (lo que se aprende), desde los procesos (cómo se aprende) y desde el producto (como se demuestra lo aprendido). La constante es siempre promover el crecimiento de los estudiantes, acorde a su potencial.
Como se menciono anteriormente, ES siempre una combinación entre la instrucción para toda la clase, los pequeños grupos y la instrucción individualizada. La instrucción individualizada garantiza una comprensión clara y le muestra al maestro el nivel del alumno y su línea de desarrollo. Enriquece la evaluación formativa. De aquí que ES y ESTA fijada en la evaluación. La evaluación desde este enfoque, no es algo que se suceda al final de la unidad, acontece todo el tiempo. Le permite al maestro ajustar su instrucción y “planear acorde para el siguiente viaje”.
ES 100 % centrada en el alumno. Cada uno de nosotros puede dar fé, de que se aprende mejor cuando las experiencias de aprendizaje nos involucran, son relevantes e interesantes. Sin embargo y dadas las diferencias individuales no todos los alumnos encuentran los caminos igual de interesantes, relevantes y atractivos. La enseñanza o Instrucción diferenciada implica siempre que los nuevos aprendizajes estén construidos sobre aprendizajes previos que no todos los alumnos poseen en un mismo nivel.
El alumno es y seguirá siendo la razón de ser de las instituciones y de los maestros, por esto es fundamental darle paso a la instrucción diferenciada como herramienta diaria, abandonando definitivamente la idea falsa de una “talla única para todos”.
María Isabel García
Psicóloga Invitada